TECNOLOGIA

Paso a paso hacia la oficina del futuro

Las oficinas de todo el mundo están siendo objeto de una revolución. Como apunta un artículo de Think Progress, el ambiente laboral se está convirtiendo en un espacio de colaboración en el que nadie tiene un espacio fijo, los ordenadores no están vinculados a un solo usuario, y las salas de juntas son virtuales.

Las compañías que están adoptando el trabajo flexible aguardan que los empleados trabajen de forma remota, en vez de estar presentes en la oficina con un horario fijo. Se calcula que este año la mitad de las empresas adoptará el trabajo flexible para permitir a los empleados trabajar en sus hogares o bien en una oficina. Puesto que hay menos empleados que necesiten un escritorio, las empresas pueden reducir el espacio de sus oficinas, dejando que las pequeñas empresas puedan reducir los costos pagando solo un espacio de oficina cuando lo necesiten.

El diseño de estos espacios asimismo cambiará. En lugar de oficinas con mamparas que distan mucho de fomentar la productividad, las organizaciones pueden utilizar un espacio de trabajo compartido o abrir las zonas cerradas a fin de que el ambiente sea más propenso a la colaboración. Algunas oficinas van a preferir incluir mesas configurables que los empleados puedan desplazar en función de que necesiten trabajar en conjunto o bien de forma individual sin tener que ver con una arquitectura corporativaarquitectura para empresas.

Si las empresas toman nota de una investigación que descubrió que los edificios con mejor ventilación y características ‘ecológicas’ mejoraban la capacidad cognitiva de los trabajadores, en el diseño de la oficina del futuro se podrían incluir sistemas sofisticados de calefacción y ventilación. Unos sensores supervisarán la temperatura, los niveles de dióxido de carbono y humedad, y la iluminación, para asegurar un confort perfecto. Se utilizarán también balizas para registrar la presencia de los empleados a efectos de seguridad, indicando el momento en el que cada empleado entra en la oficina y en el que sale.

A pesar de la creciente movilidad de los empleados, es poco probable que todos los portátiles y sistemas de sobremesa se reemplacen por tablets y smartphones. Lo que sí cambiará es de qué manera se utiliza el hardware estándar. Los escritorios dispondrán de ordenadores a los que los empleados sencillamente se conectarán desde otro computador, móvil o tableta en cualquier sitio y ver su contenido. En las salas de reuniones, las mesas y sillas se reemplazarán por grandes pantallas, mediante las que los empleados cooperarán en remoto. Si los empleados precisan realizar una presentación, pueden enseñar el contenido desde su dispositivo conectado, sea un móvil, un tablet o bien un computador. Pues todo se guarda en una sola cuenta, no es necesario transportar equipos grandes. El diseño de los dispositivos asimismo cambia para adaptarse a la portabilidad y la flexibilidad.

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