TECNOLOGIA

Toyota reacciona al reto de Google

La automotriz japonesa, la mayor del mundo por ventas y ganancias, acelera su carrera hacia el auto de conducción autónoma


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septiembre de 2015, tres ejecutivos entraron en la oficina en Tokio de Akio Toyoda, presidente de Toyota Motor Corp., y pidieron un cambio radical. La automotriz, creían, necesitaba abrazar la meta de fabricar vehículos capaces de conducirse solos, posiblemente sin conductor, algo que Toyoda, un entusiasta de los autos de carreras a quien le gusta tener manos y pies en los controles, había resistido durante mucho tiempo.

Los tres se sentaron frente a Toyoda en la oficina, que uno de ellos recordó que parecía la habitación de un adolescente, decorada con autos en miniatura y cascos de carrera. Estaban dispuestos a pasar mucho tiempo para convencer al jefe, pero Toyoda había llegado a la misma conclusión.

“Ustedes están pensando demasiado en esto”, les dijo Toyoda, según uno de los participantes.

El giro del heredero de Toyota es parte de la convulsión por la que atraviesa la industria.

Las automotrices temen que los productores de software se roben el alma del auto y su rentabilidad, y pongan a las compañías dominantes en una posición similar a la de las fábricas chinas que hacen smartphones para marcas globales.

Alphabet Inc., matriz de Google, desarrolla software para vehículos de conducción autónoma, y Apple Inc. trabaja en un vehículo eléctrico. Esas empresas y startups como Uber Technologies Inc. están presionando hacia un futuro en el que la potencia de los autos aumentará con el ancho de banda.

Algunas grandes automotrices construyen puentes hacia los nuevos protagonistas. General Motors Co. acaba de anunciar una inversión de US$500 millones en Lyft Inc., competidora de Uber. Ford Motor Co. está a la búsqueda de un acuerdo con Google para fabricar vehículos autoconducidos.

Nada ilustra mejor el desafío que el caso de Toyota, la mayor automotriz del mundo por ganancias y ventas, con más de 10 millones de unidades al año. Sin embargo, dentro de Toyota lentamente ha cobrado fuerza la ansiedad acerca de una transformación que la llevará a competir fuera de su tradicional dominio, su confiabilidad y su destreza manufacturera, dijeron ejecutivos y ex ejecutivos Toyota.

Tras bambalinas, en los últimos cuatro años los ejecutivos de Toyota rechazaron un acercamiento secreto de Google y lucharon incluso con la terminología, ya que la palabra “autónomo” era tabú.

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